Cuando pasamos el puerto de Ventana ya se veía el percal, viento, niebla y una fina nevada.
Ya que estamos aquí vamos a echar un ojo, pero sin convencimiento. Hacia frío de cojones, pero no esas temperaturas extremas que anunciaban, seria la niebla.

Y por fin llegamos a la cara noreste y vemos esto, o sea nada...
Ya que estamos aquí...
Vamos a acercarnos a la pared, decidimos entrar por el corredor de la aguja, que es el mas evidente y no tiene perdida.
Aqui arriba la nevada se intensifica y por momentos sopla un vendaval, la pared esta rociada de fina nieve que cae por la pared en coladitas de nieve azucar.
Aqui es donde despues de mucho pensar decidimos darnos la vuelta, si es que ya no ibamos convencidos.
Las coladas de nieve que caen y solo llevamos una cuerda, con dos nos bajariamos rapelando si en la arista soplase mucho.
Asi es el monte...
Pabajo maaacho!!!!!
Y como siempre el tiempo cambia cuando nos encontramos en la base.